Blaise, de Dimitri Planchon y Jean-Paul Guigue, o la angustia vital en plena animación
Mauvaise étoile, de Lola Cambourieu y Yann Berlier, una Beatriz contemporánea en lo más profundo del último círculo dantesco
La vénus électrique, de Pierre Salvadori: la absoluta creencia en el cine como pasión