Segunda oleada de cine indie del verano


Pasaron los años en que el frescor de las nuevas ideas y formas del cine indie nos dejaba sedientos en pleno verano. Tras las 30 películas que ya habíamos recomendado a mediados de junio (ya nos dirás cuáles han sido tus preferidas), en las últimas semanas se han ido añadiendo aún más, para deleite del espectador veraniego. Eso es un sin parar cinéfilo estival.

Mem

Este mes, y aún en cartelera, se estrenaba la sugestiva La memoria del agua, del chileno Matías Bize. Retrospectivo relato de una insuperable desaparición que cuenta con dos bazas importantes, la impresionante prestación de Elena Anaya y Benjamín Vicuña (sin olvidar la potente presencia de Antonia Zegers, una actriz que me tiene completamente hipnotizado en cada una de sus apariciones, Neruda, El Club, No, Post Mortem…) y una brillante narración que va desvelando con sutileza las diferentes formas de afrontar (o no) lo inimaginable.

Sin duda alguna, la semana pasada fue la de más Karma del verano. Otra distribuidora valiente y con un gusto exquisito que extiende sus gustos de lo más divino a lo terrenal. Un buen ejemplo fue esa calurosa semana con dos propuestas radicalmente diferentes. Biagio, de Pasquale Scimeca, sobre el actual San Francisco de Asís italiano que renuncia a los destellos de la sociedad de hoy para buscar los verdaderos valores humanos en la naturaleza y la sencillez. Tan conmovedora como sorprendente entre la oferta cinematográfica de la cartelera actual.

Y por otra lado, la potente e imprescindible producción belga, Black, de dos directores que no tienen ni 30 años y ya firman su segunda película, Adil El Arbi y Bilall Fallah, en uno de los estrenos más importantes del verano que no deberías dejar pasar. Una adaptación de la novela de Dirk Bracke, con actores no profesionales, un ritmo infernal, una pareja de protagonistas que devoran la pantalla en esta nueva versión de Romeo y Julieta. Y por si fuera poco, creando tan sensación en el Festival de Toronto pasado que les llovieron las ofertas a sus directores. Si quieres conocer a los realizadores de los que se hablará mañana, vete hoy mismo a ver esta película.

Y no se vayan todavía… Hoy se estrena Viaje, de la costarricense Paz Fábrega, que también podríamos ver como otra versión de la mítica pareja de Verona, en la que la dificultad no viene de sus familias sino de la época actual con sus relaciones esporádicas, miedo al compromiso, dificultad de elegir, querer todo y nada y vivir las relaciones amorosas, como el desfile de la páginas del catálogo de temporada de Ikea, en una sociedad cada vez más liquida.

Una impresionante fotografía en blanco y negro, dos intérpretes soberbios, Kattia González y Fernando Bolaños, en un recorrido por la pasión en tierras del Rincón de la Vieja. Mucha atención al sutil talento de esta cineasta y su sanísimo sentido del humor, Paz Fábrega (como esas nuevas flores que sustituyen a las antiguas margaritas que ya no se deshojan y ningún pétalo se quiere ir). ¿Tenemos a una nueva Miranda July latinoamericana?

Y un recordatorio, hoy también se estrena 10 años y divorciada, de Khadija Al-Salami, una película de Yemen que te hiela la sangre, te agita en la butaca y convertir una realidad en un pesadilla inconcebible. Imprescindible. (Premio del Público del Festival de Derechos Humanos de San Sebastián, en espera impaciente del otro gran certamen cinematográfico de la ciudad).

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s