La sección ACID de Cannes con su cuidada selección sigue agitando conciencias, ofreciendo imágenes diferentes e historias alejadas del mainstream que inunda lo audiovisual.
Blaise es su opción de animación para esta edición. Adaptación del comic de 2010 de Dimitri Planchon, que ya tuvo su serie televisa en versión de algunos minutos por episodio, y que ahora se une a Jean-Paul Guigue, realizador de la mítica Silex and the city, para firmar una de las animaciones actuales más originales y desconcertantes.

Basada en la técnica del papel recortado, realizado gracias a artistas experimentales dando unos inesperados usos a herramientas como Photoshop, After Effects, Premiere y Storyboard Pro, la película, en gran pantalla, produce un interesante distanciamiento y un choque visual a cualquier espectador.
Personajes acartonados, sin casi expresiones faciales, estáticos frente a una existencia que les sobrepasa, unas reacciones que no entienden y una comunicación con sus próximos que desconocen.
La familia Sauvage, tan disfuncional como enternecedora, atraviesa una vida en la que lo único que les preocupa es ser políticamente correctos con los demás y poder sentirse integrados, sea cual sea el medio que empleen o las personas a las que frecuenten.

Un padre perdido y psicótico, una madre deseosa de integrarse en su medio laboral y un adolescente de 16 años, Blaise, el protagonista de esta película, son un perfecto retrato de una sociedad que no encuentra los referentes necesarios para vivir en comunidad.
Una sociedad acartonada, tanto como el papel con el que juega la animación, que solo grita “necesito amor”. Una propuesta muy arriesgada que no dejará indiferente a nadie y que puede producir tanto rechazo como absoluta adhesión.
Blaise, de Dimitri Planchon y Jean-Paul Guigue (France – 1h22)
Cannes 2026: ACID