Un Intruso en el Festival


por Carlos Loureda

Llegada ayer por la tarde a San Sebastián. Tras 25 años de asistir como espectador y mirar con envidia (sana, pero al fin y al cabo envidia) a todos los periodistas que llevaban una tarjeta colgada al cuello, mis pasos me conducen triunfante al mismo lugar donde todos los mortales compran sus entradas (la planta baja del Kursaal), para recoger mi primera acreditación. Una de las chicas me mira con resignación (¿Eres nuevo, no? Prensa, en la parte de arriba). Mi primera escena, por así decirlo, no ha sido la buena.

Con el preciado objeto en la mano me siento como si tuviese la lámpara mágica de Aladino. Decido que esta noche dormiré con ella y si algún día me llega la fama (circunstancia prácticamente imposible) y alguien me pregunta qué utilizo para dormir (a estas alturas entramos ya en  el reino de la ciencia-ficción) contestaré: no me hacen faltan ni unas gotas de perfume, yo duermo sólo con la acreditación del Festival.

Me paso por la exposición gratuita organizada alrededor de Fellini para que me inspire. En una de las fotos el maestro parece decirme: ¿qué vas a hacer lo habitual?, ¿un resumen diario al día siguiente?, mamma mia, venga,  hombre, intenta algo nuevo, un poco más de creatividad, por favor… Así que he decidido os intentaré transmitir el Festival según lo vaya viviendo, una, dos o tres veces al día, ¿por qué no? Hay tantas secciones, películas, actores, eventos…

Al que madruga, Clive Owen le ayuda

Nueve en punto de la mañana proyección de Intruders, film fuera de competición que inaugura la Sección Oficial. Hasta ahora siempre había escrito sobre las películas que me emocionaban, que me intrigaban de alguna manera o que me sorprendían por algún motivo o elemento concreto, el resto, las normales o las peores que normales, las dejaba de lado. A las 10h45 se me presenta el primer problema. Supongo que ya me habéis entendido.

Juan Carlos Fresnadillo, tras un prometedor Intacto y una pequeña joya del género con 28 semanas después, presenta en Intruders otra vuelta de tuerca sobre el terror y los miedos heredados. Una historia que se desarrolla a partir de dos familias: una española, en la que la madre intenta que se hijo supere sus pesadillas nocturnas, y una inglesa, en la una niña es atacada por un misterioso individuo. Carahueca es el personaje que agitará sus noches. Si bien Fresnadillo sigue siendo un maestro es el difícil arte de lograr un ambiente inquietante, la película, que por momentos se acerca al universo de José Luis Borges, no consigue hacernos olvidar la sensación de déjà vu. El cine de género presenta ese problema, si te quedas corto, invariablemente te repites; si te pasas, tiene que ser algo muy sólido, y por desgracia, no es el caso. Digno, sí; sólido, no.

Un Set TV (¿y eso qué es?)

La primera vez que oí la expresión (hace exactamente 4 días) me sonó a producto de tele-tienda. En realidad se trata de una promoción del equipo de una película en un plató de televisión. A las 11h30 estoy en la suite 328 del Hotel María Cristina con Clive Owen. Un actor que no aparta la mirada de tus ojos, que parece hipnotizarte. Elegante, divertido, carismático, un hombre apasionante que está volviendo locos a los responsables de la productora porque les ha pedido que busquen varias habitaciones para los amigos que le han acompañado a San Sebastián. 3 minutos y 40 segundos después, alguien me da un toque en la espalda, he sobrepasado el tiempo de mi entrevista. Llevan todo la mañana con entrevistas y por la suite han pasado todos los medios habidos y por haber. Paso a otra suite y allí se encuentran Pilar López de Ayala, muy guapa y muy delgada, junto a Daniel Brühl, con problemas de garganta. 6 minutos 32 segundos, otra mano en la espalda me avisa que me he vuelto a pasar de tiempo y que vaya acabando. Juan Carlos Fresnadillo, lo mismo. ¿Acabo de estar con Clive Owen o es un sueño? No, es la realidad, estamos en San Sebastián.

Son más de las cinco, no he comido, tengo que irme corriendo a ver otra película, la primera de la Sección Oficial: No habrá paz para los festivaleros. Qué título más raro, ¿no?

3 comentarios

  1. Me encanta las criticas y comentarios de Carlos Loureda,porque explica todo de una forma muy amena y siempre te entran ganas de ver las pelis que comenta para ver si se comparte o no su opinion.
    Que siga asi!!.
    Un saludo

    Me gusta

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