Visions du Réel se consolida como el mejor escaparate de la no ficción mundial. Presencia en español


El salto en 2026 del, ya excelente, festival suizo dedicado a la no ficción en el último año de su directora Emilie Bujès, es sencillamente espectacular. La labor de esta directora, desde 2018, lo ha situado en lo más alto del circuito de la cinematografía del documental internacional y sus formas híbridas que acarician y, a veces, perturban la ficción.

La capitana de este imaginativo, inclusivo y excepcional barco festivalero dejará la dirección de Visions du Réel en agosto para ocuparse del GIFF (Festival Internacional de Films de Ginebra) y se la va a echar mucho de menos.

Una labor que, por ejemplo, en esta 57ª edición del certamen ha logrado concentrar en su programación 164 películas de 75 países, de las cuales 83 son estrenos mundiales y 8 premieres internacionales.

Una selección realizada entre las 3.700 inscripciones con un 44% de ellas dirigidas por directoras mujeres, el 7% de obras codirigidas, un 1% de realizadores no binarios y un 48% directores hombres. Ejemplo de un festival que mira de verdad el conjunto de la cinematografía mundial y a todos sus integrantes. No como otros, eurocentristas y masculinizados (de los que hablaremos en breve).

La competición internacional, su sección faro, reúne a 13 películas en la que no falta la representación nacional. Tras el triunfo como mejor película internacional en 2025 de la directora argentina Clarisa Navas, con El Principe de Nanawa, en esta 57ª edición cruzamos los dedos para que ocurra lo mismo con La noche de la infancia (From Dawn to Dawn), de Xisi Sofia Ye Chen.   

Posibilidades hay y muchas. La ópera prima de esta directora es hipnótica, sobre todo, en su segunda parte. Desde muy pequeña ella y su hermano veían películas de gangsters de la época dorada del cine hongkonés, pero su hermano para protegerla de estas historias truculentas de sangre, venganza y violencia le obligaba a darse la vuelta. Ella enseguida aprendió a verlas a través de la imagen que se reflejaba en las gafas de su hermano.  

Y esa distancia narrativa es justo la que ha adoptado la cineasta, ni muy lejos ni muy cerca, para crear este retrato de su hermano, perdido entre sus ocupaciones anteriores poco lícitas y las nuevas obligaciones que el paso del tiempo le ha creado. 

Una película, seleccionada y premiada en D’A Film Lab y en Márgenes Work, representa un viaje en el que la cineasta acompaña a su hermano con su voz, como un eco del pasado que se pregunta por su presente. Un viaje lleno de contrastes, de China a España, de un templo budista a un karaoke, con los 20 minutos finales más hipnóticos que se hayan visto en pantalla desde Pacifiction, de Albert Serra.

Entre otras propuestas muy interesantes hay dos estrenos internacionales, The Night and the Days of Miguel Burnier, del brasileño João Dumans, y Two Mountains Weighing Down My Chest, de Viv Li, que darán mucho que hablar.

En la sección Burning Lights tampoco falta la representación en español:
Above the Waterline, de Elisa Sepulveda Ruddoff, coproducción Chile y Francia, sobre entre choque entre dos comunidades bien diferentes, una población que ha decidido vivir al margen y los militares que desembarcan cada año para realizar sus maniobras militares.

Y No arreglen ni limpien mi habitación, a mí me gusta como está, de Ignacio Ceroi, coproducción entre Argentina y España, en la que el realizador retoma el personaje imaginario de su anterior film, intentando encontrarlo por cualquier medio, entre humor, narrativa al estilo del film noir, en otro viaje llenos de aventuras que van desde su país a Francia.

Tendremos que esperar hasta el 26 de abril para conocer si el palmarés de este año también habla en español. Buen festival a todos/as.

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